¿Sómos mayordomos de la gracia de Dios?

La gracia de Dios es un tema tan amplio sin embargo, cada uno debemos conocer la forma en que la gracia de Dios es esencial para vivir y crecer en medio de nuestras circunstancias.

Una importante verdad acerca de la gracia se encuentra en Primera de Pedro 4: 10-11:
" Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos mayordomos de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén."

Un mayordomo administra responsablemente sobre las posesiones que le han sido confiadas. La administración o mayordomía es el establecimiento de los caminos del Reino de Dios en el día a día. Debemos hacer  voluntad de Dios, transitar en su camino, o su Reino nunca llegará a ser establecido en nosotros.

Como creyentes, se nos ha confiado la gracia de Dios. Él ha puesto este poder en nuestro interior para sostenernos e influirnos. Segunda de Pedro 1: 4 dice que Dios ha depositado todas las cosas que pertenecen a la vida por misericordia dentro de nuestros corazones. Su gracia está ahí para darnos el poder para cumplir con todo lo que Él nos ha llamado a hacer.

Como sabios mayordomos de la gracia, estamos llamados a distribuir fielmente los dones de Dios para satisfacer las necesidades de otras personas. Dios no deposita su gracia en nosotros solo para satisfacer nuestras propias necesidades, sino que somos un medio para llevar Su divinidad en la vida de los demás.

En el corazón de cada creyente verdadero esta el deseo de ser usado por Dios para demostrar su bondad y su poder en contra de las obras del diablo. La verdadera riqueza de la vida de un cristiano en Dios solamente se produce cuando se permite que fluya el gran poder de Dios a través nuestro para ministrar a otros.

La gracia es la manifestación de la bondad de un maestro hacia sus menores o sirvientes. Por lo tanto, es claramente la gracia que Dios ha mostrado hacia la humanidad a través del sacrificio de Su único Hijo Jesucristo.

Según Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento de Thayer, gracia también se puede definir como la bondad misericordiosa de Dios que ejerce su santa influencia sobre nosotros para que nos dirija, nos mantenga, nos fortalezca y nos aumente la capacidad para hacer su voluntad.
Hechos 6: 8 dice de Esteban: "Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo" (NAS). Fue la gracia y el poder que permitió a Esteban destacar muy por encima de los demás.

La gracia nos faculta para movernos con Dios y para producir maravillas y señales con la unción del Espíritu Santo.

La gracia nos dará una vida sobrenatural, si actuamos sabiamente como su mayordomo.

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