8 Pasos para reinventarse en la mediana edad al iniciar un nuevo año


Quién no se ha preguntado al iniciar un nuevo año ¿y ahora qué?, ¿qué hago aquí? o quizás ¿van a ser así los próximos años de mi vida?, más cuando ya hemos transcurido más de 40 o 50 años.


Llegados a este punto, aunque los caminos, las historias y la situaciones sean distintas, en todos los casos hay varios elementos que son comunes:
·         Perdida del sentido vital, lo que produce desorientación.
·         Dudas sobre la propia identidad que pueden afectar a nuestra autoestima.
·         Miedo al cambio, a lo nuevo.
·         Conflicto entre lo que dejo atrás y hacia donde quiero ir.
·         Sensación de haber perdido o sacrificado parte de tu vida en algo que no te ha llevado a donde querías.

Según Daniel Levinson, los 40-50 años son una etapa de tránsito, que nos introduce en la media madurez. Es una etapa en la que nos cuestionamos muchas cosas, en la que hay una reflexión sobre todo lo vivido, lo logrado y lo perdido: ¿por qué no seguí tocando el piano?, ¿por qué no viaje más?, ¿por qué rechace aquella propuesta que me hicieron mis compañeros de universidad?, ¿por qué acepte el puesto de directora?, ¿qué hubiera pasado si hubiera estudiado veterinaria?, a mi me encantaban los animales.

Todas estas preguntas son fruto de la conocida crisis de la mediana edad. Ese momento en el que tomamos realmente consciencia del paso del tiempo. Ese instante en el que nos damos cuenta que ese futuro para el que tantos años hemos trabajado y nos hemos sacrificado ya es presente, y que probablemente no es el que habíamos soñado. Entonces, se produce una crisis personal y se abre la caja de Pandora. Las emociones que tanto habíamos controlado y reprimido, comienzan a agujerear nuestro cuerpo en forma de miedo, ira, asco, triesteza o frustración.

Cuando todo esto se instala en nuestras vidas, solo caben dos opciones: seguir como estamos e ignorarlo, o REINVENTARSE.

Lo primero, quizás pueda parecer más seguro y cómodo pero no va a hacer desaparecer las dudas, que seguirán asaltandonos año tras año. Lo segundo, puede dar vértigo, parecer una locura para los amantes de lo sensato, lo normal y lo seguro, pero realmente es la única opción para vivir de verdad, con sentido, propósito, satisfacción y plenitud.

Ahora bien, el camino de la REINVENCIÓN no es fácil, ni plácido, pero es emocionante, excitante y apasionante. Si eres de los que, como dice Sabina, quieres vivir 100 años y tomas pastillas para no soñar, olvidate de esta opción.

Si te decides a REINVENTARTE, aquí te dejo una pequeña guía para el camino:

1.Haz balance, pensando en un resultado positivo. 
El camino hay que iniciarlo desde lo que potencia y da impulso, por eso es importante centrarnos en lo positivo, en lo que aporta valor y nos apunta hacia el futuro. Este es el enfoque de la Indagación Apreciativa, y en base a ello te propongo realizar un análisis estrátegico personal con enfoque apreciativo. Se trata de un ejercicio de autodiagnóstico muy útil, que va mucho más alla del clásico DAFO

    2.Realiza una auditoria externa de tu marca personal. 
Rodeate de un buen grupo de personas que te puedan proporcionar buen feedback. Tienen que ser personas que te hayan visto trabajar, que hayan colaborado contigo, personas que te conozcan bien, personas que pertenezcan al sector de actividad en el que pretendes reinvertarte. Combina personas de distintos ámbitos: el íntimo y familiar, el profesional y el social. Planteales preguntas como ¿En qué crees que soy realmente bueno? ¿Podrías ponerme un ejemplo? ¿Qué crees que podría mejorar? ¿Alguna sugerencia? Otra herramienta que te puede ser muy útil es la Ventana de Johari, puedes encontrar un buen ejemplo en el libro sobre marca personal “Es algo personal”

3.Hazte las 3 grandes preguntas.
Con lo descubierto en las fases de autodiagnóstico y auditoria toca decidir que hacer con todo ello, y plantearse las 3 cuestiones que son el inicio del camino de la reinvención:

-¿Que quiero hacer? ¿A que me quiero dedicar?  

-¿En que soy realmente bueno? ¿Que aporto yo, que no aportan otros?

-¿Para que quiero hacer esto?

Si logras unir lo que te apasiona con lo que haces muy bien, y el resultado es algo que la gente puede querer, valorar o necesitar, enhorabuena ya has encontrado tu camino. De nada me sirve querer escribir, si soy malo con el uso de las palabras. Y de nada serviría escribir muy bien si eso no me motiva. Y de poco sirve ser muy bueno en algo que nadie aprecia o necesita.
   
4.Indagar y descubrir los patrones de éxito. 
La reinvencion no nace de la nada, no significa una ruptura total con el pasado, con lo que soy y con lo que ha estado presente en mi vida, es un labor de construcción de puentes entre el pasado y el futuro, entre lo mejor que tengo y lo mejor que puedo llegar a ser. Haz una revisión de todas las experiencias laborales y vitales, que hayas tenido en el pasado, en la que hayas obtenido logros importantes, de los que te has sentido orgulloso y recuerdas con satisfacción.
Identifica las fortalezas que has demostrado en cada una de ellas y los patrones de comportamiento que te llevaron a conseguir tus logros. Ahora piensa en esa nueva actividad o trabajo al que te quieres dedicar, ¿qué requiere? e indentifica los puntos en común con tus experiencias de éxito.
Reflexiona sobre las habilidades transferibles de tus experiencias de éxito a tu nueva meta. Indaga también acerca de los motivos que estuvieron en cada decisión de cambio de rumbo en tu trayectoria profesional, sobre las oportunidades aprovechadas y las que dejaste pasar, y sobre los proyectos en los que te embarcaste. Haz una lista con las siguientes columnas: DECISIÓN-MOTIVO-RESULTADO y busca los puntos en común de esas decisiones.

Se trata de dar sentido a tu historia personal, más allá de los hechos, de los resultados. Se trata de entender y comprender el camino recorrido, qué nos ha llevado a parar en este punto, y hacia donde nos sentimos impulsados a dirigir nuestro nuevo rumbo. Echa mano de tu inteligencia intuitiva, no te quedes con lo evidente.

Me marche de la empresa en la que llevaba 20 años para irme a otra en la que me ofrecieron mejores condiciones y al año me despidieron. ¿Estaba buscando ya un cambio de rumbo y la oferta de esta empresa fue la excusa? ¿El despido es la ocasión para reflexionar y trazar ese cambio de rumbo con total consciencia?

5.-Construir la historia, nuestra historia
Si unimos 40 a un momento de cambio o transito, el vértigo aparece de repente, con el vértigo el mareo, y con este la confusión y la perdida de visión. Echamos la vista atrás y nada de lo que hemos hecho parece tener sentido, ni guardar coherencia, y eso nos hace sentirnos poco útiles, efectivos y competentes. Queremos contar nuestra trayectoria profesional y nada parece encajar, no sabemos porque hemos hecho muchas de las cosas que hicimos, y casi todo nos parece que no fue acertado.
Es el momento de reconstruir nuestra historia, de darle sentido a todas nuestras acciones, de forma que explique por qué estamos ahora donde estamos y por qué queremos ir hacia donde vamos. Y créeme, ese sentido esta ahí, pero no hay que buscarlo en lo hechos, ni en los resultados, hay que buscarlo en esos mensajes ocultos que hay detrás de cada decisión, en nuestros mas profundos motivos.
Cuentate a ti mismo tu historia, escúchala, y siente lo que te dice. Si no la aceptas algo no va. Prueba a enseñársela a alguien que te conozca bien y sepa ver más allá, y deja que te diga lo que él o ella ven en tu historia que tú no explicas, y añádelo porque ahí esta tu esencia. Vuelve a leerla hasta que sientas que has dado a luz algo que llevaba mucho tiempo dentro de ti. Es preciso aceptar nuestra historia, creérnosla y sentir que estamos en ella, en cada palabra y en cada párrafo, en cada momento y en cada decisión.
Escribe tu historia en positivo, es una labor de reinterpretación de tu vida, en la que lo importante es lo que dice de ti, de lo que realmente eres y cómo eres. Repasa todas las decisiones que has tomado, indaga en los motivos, trata de entenderlos, y explícalos en tu historia: aquí están tus valores, tus sueños, tus deseos. Busca en cada decisión la evolución que ha supuesto en tu trayectoria, siempre la hay aunque se abandonen cosas en el camino, aunque parezca que ha habido un paso atrás.
Extrae lo bueno de cada experiencia o etapa de tu vida, que es lo que has aprendido, para que te ha servido, cómo explica tu avance y el punto en el que te encuentras hoy. Ahí esta tu actitud, tu manera de ver el mundo. Busca la relación y la conexión entre las distintas experiencias y etapas de tu vida: hay está tu sentido, tu propósito. Todo esta conectado, todo tiene algo que ver entre si.
Cuando yo escribí mi historia y la acepte, dije SIIIII, ahí estoy, me sentí liberada y muy satisfecha.

6.- Renueva tu marca personal
En este punto toca hacer limpieza en el armario, deshacerse de la ropa vieja que ya no nos dice nada cuando la ponemos, que no nos sienta, y darle espacio a la que más nos favorece y más encaja con nuestra actitud renovada, nuestro potencial desempolvado y nuestras habilidades pidiendo a gritos salir.
Asienta tu imagen renovada sobre todo lo construido en el camino de la reinvención, esto te dará credibilidad. Diferenciate por tu esencia, se auténtico, se coherente con tus valores, hazte visible.
Cuida tu marca al detalle, es la huella que dejas en las personas a tu paso.

7.- Comienza la actuación
Llego el momento de sacar a pasear a nuestro nuevo Yo, a nuestra marca renovada. En nuestra puesta en escena deben estar presentes siempre 3 ideas clave:
– hacia donde vamos, es decir, cual es nuestro objetivo profesional actual.
– por qué lo hemos elegido, cuales son los motivos de nuestro cambio.
 qué puedo aportar a los demás, qué puedo hacer por ti.
Comienza por tu entorno cercano, ellos tienen que ver el cambio, comprenderlo e incorporarlo con normalidad a sus vidas. Si no es así, es que o no es coherente o algo no esta bien explicado. Cuando relates la historia de tu cambio todos deben poner esa cara de “no me extraña” “no me sorprende” “me preguntaba porque habías esperado tanto” “lo veíamos venir”. Tu historia de cambio debe conectar con tu círculo más cercano, aunque suponga un cambio en vuestras relaciones, si el cambio es coherente con tu esencia y con tus sueños, los que te conocen y te quieren se alegraran, se sentirán orgullos de ti, te animaran, lo entenderán.
El siguiente paso es buscar a tu tribu, unirte a ella, conectar con otras personas que están moviéndose en la misma dirección que tú, que están haciendo cosas similares a las que tú haces. Personas con las que puedes colaborar, personas que te pueden aportar contactos importantes en tu nueva etapa profesional.
No te olvides de los contactos que ya tienes, que has ido creando en tu camino, reconecta con aquellos que te aportan energía, oportunidades, nuevos contactos. Identifica a los prescriptores de tu talento y procura hacerte acompañar por ellos con frecuencia, son los mejores catalizadores de tu carrera profesional.
Y no pares de acudir a reuniones, cursos, eventos, encuentros, cuanta más gente sepa de tu nueva etapa, de lo que haces, de donde te quieres situar, más oportunidades de desarrollo estas generando. Siembra, transmite, ilusiona, contagia.
Cada conversación es una oportunidad

8.- Vive, no lo dejes para mañana
Como ultimo consejo, no te olvides de vivir. Además de potenciar tu vida profesional, deja tiempo y espacio suficiente para ti, para hacer deporte, para escuchar música, para salir con los amigos y la familia, para pasear solo por un parque, para ir al teatro o al cine, para reflexionar y escribir, para disfrutar de la vida y del tiempo como más te guste. Para de vez en cuando, desengánchate de todo lo que haces habitualmente, rompe la rutina y el hábito, vive una aventura, haz algo insólito, diferente, rompe las normas.
No dejes de aprender cosas nuevas y diferentes, frecuenta ambientes y lugares no habituales. Apúntate a un taller o curso fuera de tu ciudad, sobre un tema que no sea de tu profesión pero que te interese y te atraiga. Revisa tu historia todos los años, no es un punto y final sino un punto y seguido, tiene que seguir escribiéndose con nuevas experiencias, nuevos viajes, nuevas personas.

El camino de la reinvención no tiene por qué vivirse en soledad, por experiencia puedo decirte que es más bonito y fructífero que sea acompañado. En esa labor de acompañamiento es importante contar con un coach y/o un mentor que te pueden ayudar a reflexionar más profundo, a adquirir consciencia, a hacerte las preguntas que tú no te haces, a abrirte puertas, a darte consejos, feedback, que te apoyen y te reten.
También puedes apoyar tus primeros pasos en algún libro como “El camino del artista” de Julia Cameron, “Encuentra tu elemento” de Ken Robinson o “Reinventarse” de Mario Alonso Puig.


Lo más importante es dar el primer paso.

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